domingo, marzo 02, 2014

Entrevista para el periódico Ideal de Granada

«Sólo expreso lo que siento en un lugar donde no soy llevado a duelo» 


'Las cosas que no te dije' (Editorial Circulo Rojo), el debut Roberto Romera (Almería 1983) como escritor, esconde confidencias de amores inalcanzados, deseos, pasiones, despedidas y recuerdos que por diferentes razones nunca llegaron a sus destinatarios. Experiencias vividas o anheladas que han permitido a este diseñador gráfico almeriense, afincado en Granada desde hace años, convertir su pasión por la escritura en una vía de escape personal, «una ventana en la que refugiarme»

-Pregunta obligada. ¿Qué cosas nunca dijo?
No dije todo aquello que mi mente de adulto, contaminada por miedos y experiencias ya vividas, asfixió en mi interior impidiendo que llegase a sus destinatarios justo cuando debía de haber llegado. No decir cuanto echas de menos su cuerpo por supuestamente no pertenecerte, su sonrisa o el tacto de su piel. No decir o mostrar con total transparencia lo ridículo que es en ocasiones el comportamiento humano ante momentos que parecen cotidianos, pero que esconden inseguridades y actos contaminados. No decirle a quien me dio mi primer apellidos con total claridad lo que opinaba de él y de su enfermedad, y posteriormente tras su muerte, no tener nunca más esa oportunidad.

-¿Qué busca un diseñador gráfico en la palabra escrita?
Busco una vía de escape personal, una ventana, un rincón en el que refugiarme y dejar que todos aquellos sentimientos que escondo, que sumerjo bajo tierra, crezcan puros y salgan a la luz. Este sentimiento, este concepto es el que inspiró la portada de ‘Las cosas que no te dije’ que yo mismo diseñé. Cuando trabajo para terceros como diseñador soy yo el que debe de conocer el alma de cada proyecto y hacerlo crecer, dejando el mío a un lado, ya que de no hacerlo así los estaría contaminando. Como escritor, no hay objetivos comerciales, ni análisis de mercado, ni de target. Sólo expreso lo que siento en un lugar donde no soy llevado a duelo.

-En su primer libro habla de emociones, pero también de experiencias cotidianas. ¿Qué le preocupa hoy en día a Roberto Romera?
Me preocupa conservar la mirada fija en el horizonte, seguir sin perder de vista mis objetivos tanto personales como profesionales. Descubrir el camino idóneo para alcanzarlos, siendo conocedor de que en la mayoría de los casos los atajos no valen, y luchar por aquello que quiero. Me preocupan algunas personas que quiero tanto como me quiero a mi mismo y al igual que yo deseo encontrar mi lugar, o El Elemento como diría Sir Ken Robinson, deseo que ellos lo encuentren. Me preocupa el amor, la relación entre personas, el exceso de auto-convencimiento, la hipocresía humana y lógicamente aquello que hoy en día nos preocupa a todos.

-¿Qué espera de este libro?
Compartir mis emociones y mis pensamientos, sacarlos a la luz. Convirtiendo en algo tangible y perdurable una parte de mí, deseo que quien se acerque a estos textos los haga suyos y rocen su alma. También a título personal, dentro de unos años, cuando sea padre y él o ella tenga la edad idónea, me encantará leerle estos textos.

- ¿Qué sintió cuando lo tuvo entre sus manos?
Emoción, ganas de compartir. Lloré y me acordé de sus fuentes de inspiración.